Carlos Ordenes noviembre 15, 2016

30°18’1.43″S / 71°32’47.67″O

MATHIAS KLOTZ

Tongoy, Chile

1991

La Casa Klotz, que en realidad debiera haberse llamado Casa Germain me la encargó mi madre, que a los de 48 años de edad, heredó algún dinero de su madre y me pidió que le construyera una casa en la playa. Este era un sueño incumplido por mi padre, del que se había separado hacía poco tiempo.

Con un presupuesto de U$ 20.000 y un sitio en una playa deshabitada, de difícil acceso, pensé en hacer una especie de refugio, que fuera de bajo costo, poca mantención y fácil de habitar y deshabitar. Lo dibujé en un avión, en una hoja de matemáticas de medio por medio centímetros e hice un modelo a escala que aún conservo. Este modelo se lo presenté a mi madre, ella lo aprobó y no volvió al lugar hasta que toda la estructura ya estaba en píe. Afortunadamente le pareció bien y la terminamos tal como se dibujó, sin ningún cambio.(Hasta ahora, es la única obra que he realizado sin cambios).

El 17 de septiembre de 1991, para el cumpleaños número 49 de mi madre, inauguramos la obra en medio de una inusual tormenta que dejó la casa tan mojada por fuera como por dentro. Fue una especie de bautismo.

Desde entonces a la fecha hemos ido todos los años a veranear a este refugio, además de una serie de feriados largos durante el año.

Respecto de la importancia de esta casa, debo reconocer que al margen de las publicaciones y el reconocimiento, me sirvió y me sigue sirviendo como tanto como punto de partida como punto de llegada en la medida que representa para mi lo esencial que una obra debe contener.