La Casa Madanes es un proyecto para una casa habitación
en el barrio de Carrasco en Montevideo. Se trata de una vivienda
para una familia construida en un barrio de los cuarenta con
amplias y tranquilas calles y hermosos jardines. Todo el entorno
es muy arbolado y la tipología edificatoria es más
bién ecléctica, predominando el neoclásico
francés. El proyecto propone una vivienda en una planta,
sobre un piso zócalo de servicios.
Esto es debido a la decisión de no asomarse por encima
de los árboles evitando las vistas a los vecinos, de
modo de garantizar la privacidad y sensación de contacto
fluido con la naturaleza, además de disolver los límites
del terreno con otros vecinos. Debido a la extensión
de la planta, es que el volumen construido se perfora transformando
el recorrido interior en una sucesión de patios y recintos
articulados por estos. El programa se desarrolla en dos volúmenes,
concentrando lo público hacia el acceso en el de mayor
altura y las habitaciones en el de menor altura. El mayor está
revestido en travertino, mientras que el menor es de hormigón
visto.
En esta casa se busca la continuidad del espacio con la necesidad
de controlar y medir constantemente un programa extenso y complejo.